Las Lentes de Contacto

Las lentes de contacto son lentes blandas, semirrígidas o rígidas, dependiendo de las necesidades de cada usuario, que sirven para corregir el estado refractivo (miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia) o también tienen un uso estético (para cambiar el color del iris o dar un aspecto diferente al ojo, como las lentes de carnaval o Halloween). Además, las lentes de contacto nos ayudan a mejorar la agudeza visual o la comodidad en ciertas enfermedades oculares, como la triquiasis, el queratocono, aniridia, colobomas o enfermedades de la córnea...

En estos momentos, con la multitud de materiales que existen con lentes de contacto, es casi impensable no poder adaptarlas a un usuario. Las lentes de contacto siempre deben estar adaptadas bajo la supervisión de un profesional óptico-optometrista y seguir las pautas que nos recomiendan para un buen uso y evitar problemas futuros por un mal uso. Sin embargo, se pueden adaptar a cualquier edad, desde los más mayores hasta los más pequeños de casa. Los niños solo tardan 15 minutos más que los adultos en aprender a ponerse las lentillas, mejoran la confianza en sí mismos y presentan más riesgo de infección por el uso de estas.

MONOFOCALES: Nos permiten corregir la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Además, algunas lentes de contacto llevan un filtro de luz azul incorporado.

PROGRESIVAS / MULTIFOCALES (EDOF, de enfoque extendido): Las lentes multifocales nos permiten corregir los errores refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo) cuando se combinan con la presbicia (vista cansada). Nos permiten tener una visión nítida en visión lejana, intermedia y cercana. También existen las lentes de enfoque extendido, son lentes progresivas que no son pupilodependientes y ofrecen una mejor visión y comodidad a personas que comienzan a notar la vista cansada pero que aún no son usuarias de progresivos.

CONTROL DE LA MIOPIA: Son lentes que incorporan una tecnología que hace que el ojo miope no crezca tan rápidamente como con unas gafas normales. Estas lentes ralentizan la progresión de la miopía.

FOTOSENSIBLES: Estas lentes llevan unas moléculas que, al detectar la luz ultravioleta (rayos de sol), se oscurecen y absorben la luz, siendo unas lentes con protección solar (como unas gafas de sol). Cuando dejan de detectar la luz ultravioleta, se aclaran de nuevo, lo que nos permite ver bien y tener comodidad visual tanto en interiores como en exteriores.

DE COLORES / COSMÉTICAS: Las lentes de contacto cosméticas o de colores nos permiten cambiar o realzar el color del iris, mediante puntos o líneas que están pintadas en la lentilla. También podemos encontrar lentes cosméticas que cambian totalmente la forma del iris, como las de gato o las que usamos para carnaval o Halloween. Estas lentes también pueden servir como lentes protésicas, donde enfermedades oculares de la superficie ocular dan un aspecto diferente al ojo, como la aniridia (ausencia del iris), coloboma (agujero o fisura en el iris), leucoma (pupila blanca), anisocoria (diferentes tamaños de pupila) o heterocromía (diferentes colores del iris). También se utilizan en casos de diplopía (visión doble) intratable.